sábado, 5 de septiembre de 2009

Cosa de payasos =(

Con base en los puntos 15, 16 y 20 del post "¿Quién es el buen Josué?".


Acto 1:

Hace un par de días, camino a casa de uno de mis mejores amigos en la ciudad, una niña de aproximadamente 14 años abordó el vagón de metro en el que yo viajaba, ella aún portaba su falda color gris del uniforme de secundaria, su rostro mostraba rasgos de cansancio, ocultos quizá por el maquillaje que la caracterizaba como una triste y pequeña payasita de metro.

Su acto consistió básicamente en saludar a todo aquel que lo permitió. Saludaba llamando a las personas por profesiones al azar, ej. "buenas noches, doctor; buenas noches, directora; buenas noches, abogada", recibió unos cuantos pesos y cambió de vagón.

Me pregunto si ella realmente tiene los medios y la oportunidad de recibir educación básica, si lo hace para ayudar a su familia o brindarse lo medios necesarios para ir a la escuela. Entonces me pregunto si las once de la noche es horario para que una niña de su edad realice dicha actividad y enfrente todos los peligros a los que se ve expuesta.

Qué pasaría por la mente de las personas que me acompañaban en ese vagón, digo, ya eran las once la noche, la mayoría vendrían de un largo día de trabajo, sus caras lo delataban. Qué pensaría aquella señora que aún portaba su uniforme de la empresa de limpieza para la que trabaja. Que pensaría aquellas personas que teniendo más de 30 años, trabajan para sobrevivir y quizá mantener deudas o una familia, o ambas, y que a la postre no pueden llamarse licenciados porque no pudieron recibir educación superior.

Acto 2:

Saliendo de la estación de metro me encontré de frente con una pareja de payasos. Él la llevaba a ella del brazo, ella caracterizada como una payaso profesional compartía un gran detalle con la niña del acto 1, su tristeza. Me impactó ver a alguien que se gana la vida intentando generar sonrisas en las personas. Y sin duda creo ese debe ser el trabajo más difícil en ésta ciudad, todos vivimos en nuestra propia ciudad, nos movemos por instinto y sorteamos todos los peligros de esta jungla de asfalto, baches e historias. Somos una ciudad de individuos solitarios e indiferentes.

Su tristeza puede deberse a muchas causas, no sé si llevaban todo el día tratando de ganarse unos pesos para comprar alimento, medicinas o aquel carrito rojo que ambos ven con mucha ilusión. Me pregunto quién los espera en casa.

PS: Encontré una pregunta interesante en internet sobre payasos "¿por qué los payasos se pintan una pequeña lágrima si se supone que son felices y hacen felices a las personas?" y la mejor respuesta fue: "una vez un sabio amigo me dijo, ese payaso se pinta una lágrima porque no pudo ser ingeniero civil".

Ojalá que los payasos nunca se den por vencidos en la difícil tarea de crear sonrisas, la ciudad reirá con ellos o se desconsolará con los seres humanos vencidos por la indiferencia.

Vaya dilema, perderemos las mentes y los sueños de los niños y las niñas negándoles la oportunidad de ser ingeniero civil si es lo que quieren, o preferiremos que el payaso nos haga feliz a costa de una lágrima de maquillaje en la mejilla.

5 comentarios:

  1. Buen Josué

    Recuerdo algo que me comentaste cuando llegue de mi intercambio en las 2:45 que tardamos del aeropuerto a tu casa, "compra una libreta y anota lo que veas diferente". La Ciudad de Mexico tiene una particularidad de caos naturalizado que deshumaniza a sus habitantes, afortunamente por tu entrada se nota que sigues siendo un "outsidder". La vida tan satirica en la que cambias sonrisas tuyas por lagrimas de una niña payasita, es la que se debe evitar, y no hablo sobre darle un peso o no, sino sobre pensar en el "qué tiene que estar haciendo una niña en el metro a las once sola?". Me imagine sentado en el vagón, y si la verdad cai en la trampa, mi ego gano, que me hubiera dicho la niña? acaso me hubiera visto cara de medico? pero pronto volvi a la realidad de ella, ya que me imagine sentado muy agarrado de mi mochila y desconfiando de todos, aun con mis 25 años y 90 kg, ahora que podria hacer esa niña indefensa antes los riesgos de la segunda ciudad mas grande del mundo? Siendo franco no pense en la eduacion de la niña, pero si en su bienestar, pense en si comeria, pense en si es abusada?, que tal si la asaltan? o si la raptan para el trafico de organos? Es desesperante la situacion de muchos niños en el D.F., pero lo que me preocupa es que no veamos el problema cuando nos saluda cada noche, ahi, en el vagon, en el cansancio de un largo dia, en la mano fragil y rasposa de una niña.

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  2. Este texto me hizo reflexionar mucho. Prefiero guardar la mayoría de esas reflexiones en mi oscuridad personal. Sin embago, obviamente ese es sólo un caso de quién sabe cuantos que pasan en el mundo; similares y hasta peores. Según Forbes tenemos de paisano al hombre más rico del mundo; pero también tenemos millones de mexicanos en pobreza extrema (hasta calificamos la necesidad). Por el momento sólo se me ocurre ser agradecido con lo poco o mucho que tengo (depende del cristal con que se mire). Sabes que tengo un hijo, al que si bien no le puedo dar grandes lujos ni pagar un colegio privado; al menos le he podido proveer sus necesidades indispensables y algo más. Su realidad es mejor que la de la niña. Amigo, nunca olvides que somos una generación con la capacidad de conciliar en paz el urgente relevo. No con rostros bonitos y casimires de pantalla; sino con ideas modernas que pueden articular ese proyecto de nación, que hoy está ausente de una agenda infectada por la pandemia del escándalo.

    ¡Sigamos luchando!

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  3. ¿Quién eres?

    un buen amigo que me ha acomáñado en todo tipo de situaciones, alguien a quien puedo decirle un dia "tengo ganas de comer chocolate" y seguramente me ayudará a conseguir una caja.

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  4. Recuerda que los jóvenes que tuvimos la “oportunidad” de prepararnos (y lo digo así porque creo que debería ser un derecho), tenemos un compromiso con la sociedad y con esos niños de los que tú hablas, debemos de desarrollarnos con ETICA en cualquiera que sea el área en el nos desempeñemos profesionalmente, creo que solo de esta manera podemos cambiar la triste realidad de nuestro país.

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  5. Es una viva imagen de personas que la venían presintiendo y no de nuestros tiempos, ni mucho menos de este país, un claro ejemplo es la ópera de Ruggero Leoncavallo "Pagliacci", la recomiendo para que se den cuenta verdaderamente de la calidad y forma de vida de un payaso, en especial el Aria "Recitar!....Vesti la giubba" y traten de sentir la vida de la persona que canta y trasládenla a la vida de esas pobres personas.

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