viernes, 9 de diciembre de 2011

Me mudo

Me mudo a http://elbuenjosue.tumblr.com/

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Cuántas veces hemos dejado pasar situaciones que después nos hacen daño?

Cuando el después llega no queda más que aceptar las consecuencias de nuestras decisiones. Podemos suplicar por una segunda oportunidad para corregir la oportunidad perdida. Imposible.

Pero la vida te da nuevas oportunidades, no segundas ni terceras, al final de cuentas todo lo vivido es pasado, y el futuro lo construimos a base de segundos de vida.

martes, 17 de agosto de 2010

Fue mucho tiempo...

Hace ocho meses, varios intentos, y sólo duró un minuto y cuarenta y siete segundos...

martes, 6 de abril de 2010

Inolvidable

En la vida hay amores
que nunca pueden olvidarse
imborrables momentos
que siempre guarda el corazón [...].

'Inolvidable' by Julio Gutiérrez.

miércoles, 20 de enero de 2010

Sigo vivo!

El golpe fue tan duro que la inflamación en mi cerebro no ha disminuido.

martes, 13 de octubre de 2009

Creo que sigo bloqueado!

Hace más de un mes que no hago entradas en mi blog. He visto tantas cosas en la ciudad, pero no sé cómo llamar a esto que me mantiene bloqueado. Quizá necesito un poco más de tiempo.

Estaré de regreso muy pronto, lo prometo!

sábado, 5 de septiembre de 2009

Cosa de payasos =(

Con base en los puntos 15, 16 y 20 del post "¿Quién es el buen Josué?".


Acto 1:

Hace un par de días, camino a casa de uno de mis mejores amigos en la ciudad, una niña de aproximadamente 14 años abordó el vagón de metro en el que yo viajaba, ella aún portaba su falda color gris del uniforme de secundaria, su rostro mostraba rasgos de cansancio, ocultos quizá por el maquillaje que la caracterizaba como una triste y pequeña payasita de metro.

Su acto consistió básicamente en saludar a todo aquel que lo permitió. Saludaba llamando a las personas por profesiones al azar, ej. "buenas noches, doctor; buenas noches, directora; buenas noches, abogada", recibió unos cuantos pesos y cambió de vagón.

Me pregunto si ella realmente tiene los medios y la oportunidad de recibir educación básica, si lo hace para ayudar a su familia o brindarse lo medios necesarios para ir a la escuela. Entonces me pregunto si las once de la noche es horario para que una niña de su edad realice dicha actividad y enfrente todos los peligros a los que se ve expuesta.

Qué pasaría por la mente de las personas que me acompañaban en ese vagón, digo, ya eran las once la noche, la mayoría vendrían de un largo día de trabajo, sus caras lo delataban. Qué pensaría aquella señora que aún portaba su uniforme de la empresa de limpieza para la que trabaja. Que pensaría aquellas personas que teniendo más de 30 años, trabajan para sobrevivir y quizá mantener deudas o una familia, o ambas, y que a la postre no pueden llamarse licenciados porque no pudieron recibir educación superior.

Acto 2:

Saliendo de la estación de metro me encontré de frente con una pareja de payasos. Él la llevaba a ella del brazo, ella caracterizada como una payaso profesional compartía un gran detalle con la niña del acto 1, su tristeza. Me impactó ver a alguien que se gana la vida intentando generar sonrisas en las personas. Y sin duda creo ese debe ser el trabajo más difícil en ésta ciudad, todos vivimos en nuestra propia ciudad, nos movemos por instinto y sorteamos todos los peligros de esta jungla de asfalto, baches e historias. Somos una ciudad de individuos solitarios e indiferentes.

Su tristeza puede deberse a muchas causas, no sé si llevaban todo el día tratando de ganarse unos pesos para comprar alimento, medicinas o aquel carrito rojo que ambos ven con mucha ilusión. Me pregunto quién los espera en casa.

PS: Encontré una pregunta interesante en internet sobre payasos "¿por qué los payasos se pintan una pequeña lágrima si se supone que son felices y hacen felices a las personas?" y la mejor respuesta fue: "una vez un sabio amigo me dijo, ese payaso se pinta una lágrima porque no pudo ser ingeniero civil".

Ojalá que los payasos nunca se den por vencidos en la difícil tarea de crear sonrisas, la ciudad reirá con ellos o se desconsolará con los seres humanos vencidos por la indiferencia.

Vaya dilema, perderemos las mentes y los sueños de los niños y las niñas negándoles la oportunidad de ser ingeniero civil si es lo que quieren, o preferiremos que el payaso nos haga feliz a costa de una lágrima de maquillaje en la mejilla.